
Iberia celebra el primer aniversario de sus vuelos directos a Tokio
En 2026, Iberia ofrecerá más de 108.000 plazas en esta ruta directa entre Madrid y Tokio
Se cumple un año desde que Iberia inauguró su ruta directa entre Madrid y Tokio, la más larga de toda su red: 14 horas de vuelo hacia Japón y 16 horas de regreso, siempre en dirección Este. Los pasajeros que completan el viaje de ida y vuelta realizan una circunnavegación completa del planeta, sobrevolando Alaska, Groenlandia y pasando muy cerca del Polo Norte. Con tres frecuencias semanales operadas por su avión más avanzado, el Airbus A350, esta conexión ha reforzado el papel de Iberia como puente estratégico entre Europa y Asia, y ha contribuido significativamente al turismo y a las relaciones bilaterales entre España y Japón.
En 2026, Iberia ofrecerá más de 108.000 asientos en esta conexión, que contribuye con cerca de 100 millones de euros al PIB de España y Japón, y generará alrededor de 1.900 empleos directos e indirectos.
Tres vuelos semanales
Iberia ofrece tres frecuencias a la semana entre Madrid y Tokio con aviones Airbus A350, con capacidad para 348 clientes en las clases Business, Turista Premium y Turista.
Una experiencia diseñada para el viajero japonés
Desde el inicio de los vuelos, Iberia ha adaptado su servicio a bordo para responder a las preferencias de los viajeros japoneses, que destacan por su alto nivel de gasto y su búsqueda de autenticidad y calidad. En clase Business, los pasajeros reciben pijama y zapatillas para mayor comodidad, y el menú incluye arroz a demanda, salsa de soja, té verde japonés y una amplia selección de snacks nipones. Cada semana se cargan 187 kilos de arroz japonés, lo que suma casi 10.000 kilos desde el inicio de la ruta.
Un impulso al turismo y a las relaciones bilaterales
Japón se ha convertido en uno de los mercados más dinámicos para el turismo español. Según datos de Turespaña, España ocupa el segundo lugar en intención de viaje entre los destinos europeos para los turistas japoneses, y el tercero en consideración global. Madrid, en particular, ha registrado un aumento del 10% en las reservas procedentes de Japón, impulsado por esta conexión directa y por el atractivo creciente de la ciudad como centro cultural y de negocios.




