Vuela Dubrovnik desde 169 euros ida y vuelta

Ciudades que encierran siglos de historia, con un profundo arraigo de sus tradiciones y, al mismo tiempo, una inquieta y moderna vida cultural, presididas por impresionantes sitios monumentales y plagadas de pequeños rincones a descubrir. Vuela a Croacia y enamórate también de su entorno natural, de sus bosques de robles y sus 1000 islas. Siéntate a la mesa con el pueblo croata para degustar su deliciosa y variada cocina y vive la experiencia de recorrer este pequeño país en tu propio ‘road trip’. Descubre Croacia, un destino lleno de vida.

Logotipo de Turismo de Croacia

Un pequeño país, un gran patrimonio:
Croacia es cultura

El mejor lugar para perderse, el mejor lugar para encontrarte:
Croacia es naturaleza

Desde las orillas de las islas de Dalmacia del Sur bañadas por el suave sol del Adriático hasta la cumbre del Dinara, el pico más alto del país, a través de ciénagas llenas de vida salvaje en Posavina o recorriendo la vegetación mediterránea de los bosquesde Mljet... la belleza natural de Croacia no tiene fin.

Sumérgete en una de las áreas ecológicas mejor conservadas de toda Europa (el 10% de su territorio está protegido), explora sus ocho parques nacionales y 12 parques naturales, pasea por playas consideradas de las más bellas del mundo y siente la energía de este auténtico paraíso verde con un clima privilegiado y una fauna y flora únicas.

Un viaje del paladar por siglos de tradición:
Croacia es gastronomía

La cocina croata es diversa, con una personalidad propia en cada una de las regiones del país, y aúna lo mejor de la dieta mediterránea con influencias húngaras, vienesas, turcas, griegas e italianas.

Si viajas a Croacia, toma nota de los imperdibles de su cocina tradicional: aperitivos como el mundialmente famoso Marasquino de Zadar; entrantes como el queso de Pag, camarones de Kvarnerel jamón y kulenova seka (chorizo picante) de Eslavonia o las ostras y mejillones de Ston; los deliciosos pescados a la parrilla, anchoas en salazón o manjares como las anguilas y ranas del valle del Neretva; el pavo con mlinci (guarnición a base de harina, agua y sal), la Pašticada (estofado de carne) de Split y postres como flanes, Kotonjata (dulces de membrillo), kroštule (dulces crujientes de harina, huevo y azúcar) o fritule (buñuelos fritos).

Y para convertir la hora de la comida en una auténtica experiencia de viaje, prueba a disfrutar de la cocina croata en los numerosos festivales gastronómicos y catas que se celebran a lo largo de todo el año, sigue las rutas del vino a través de los viñedos de Eslavonia, Dalmacia y Croacia Central, saborea las exquisitas trufas blancas de Istria o date un homenaje en alguno de los restaurantes con Estrella Michelín del país.

Algo viejo, algo nuevo...
Croacia es sus ciudades

Desde la ciudad más pequeña del mundo, pasando por ciudades milenarias que respiran desde la antigüedad, hasta centros modernos llenos de vida y oferta cultural y gastronómica: los destinos urbanos croatas son la clave para descubrir el país y la identidad de sus habitantes.

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