Déjate seducir por su increíble oferta cultural: desde el Triángulo del Arte (El Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional de Cetro de Arte Reina Sofía y Museo Nacional Thyssen-Bornemisza) y los grandes teatros de la Gran Vía, el Broadway madrileño, a las galerías alternativas, las pequeñas salas de conciertos y el circuito ‘off’ de los barrios de Lavapiés y Malasaña. Si tu opción es disfrutar del buen flamenco, en Madrid encontrarás la mayor y mejor oferta de espectáculos.

A pesar de su actividad y su bullicio, en Madrid puedes encontrar rincones en los que el tiempo parece detenerse. Adéntrate en el parque de El Retiro, el pulmón verde madrileño, un remanso de paz en el que descubrir pequeños tesoros naturales y arquitectónicos, como el impresionante Palacio de Cristal.
Alegre, abierta, diversa y sorprendente, Madrid te regala una experiencia de viaje única: perderte en el bullicio de la céntrica Puerta del Sol, pasear por los soportales de la Plaza Mayor o recorrer estrechas callejuelas para conocer la historia del Madrid de los Austrias antes de reponer fuerzas con un chocolate con churros en un puesto callejero, un cocido madrileño en un restaurante centenario o los platos más sofisticados y vanguardista de un Estrella Michelin.
La Comunidad de Madrid, con vinos con D.O. Vinos de Madrid, destaca como destino ideal para el enoturismo. A menos de una hora de la capital, encontramos una gran variedad de paisajes, bodegas y experiencias alrededor del vino, porque conocer el vino desde sus raíces es sumergirse en la cultura y formas de vida de un territorio y sus habitantes.




