
Praga, una ciudad que sorprende
Visitar Praga es visitar escenarios de cuento. Te encontrarás una ciudad especial, con una luz única y que te regalará un viaje inolvidable. Toma nota y atrévete a conocer el latido más auténtico del corazón de Europa.
Divertido para ir con amigos o con niños; tan romántico si viajas en pareja…. Podrás hacer una parada en alguno de los glamurosos cafés de la ciudad: el histórico café Slavia o los elegantes Café de la Casa Municipal y Café Cine Lucerna; el Grand Café Orient, la única cafetería cubista del mundo, o el impresionante Café Louvre. Aprovecha tu viaje a Praga para asistir a alguna ópera, un concierto de música clásica, o una obra teatro, y visita cualquiera de los museos de la ciudad, algunos muy característicos de la propia identidad checa, como el Museo de Franz Kafka o el Museo de Mucha.
Podrás también pasear por la mágica ribera del río Moldava (o navegar en un crucero por él), descubrir sus monumentos antiguos o los nuevos atractivos, como las rompedoras esculturas de David Černý diseminadas por la ciudad. En el apartado gastronómico, puedes probar los magníficos platos de cuchara de la cocina autóctona con guisos y cazuelas con la carpa y el cerdo como protagonistas. Tampoco te puedes ir de Praga sin descubrir su tradición cervecera; un tour guiado por las mejores cervecerías históricas de la ciudad.









