
La región tirolesa, con Innsbruck como capital, suele denominarse "el corazón de los Alpes" y alberga algunas de las mejores estaciones de esquí de Europa, como St. Anton, Ischgl, Mayrhofen y Sölden.
Pero Innsbruk y el Tirol tiene mucho más que ofrecer además de sus pistas de esquí donde los esquiadores de fondo se deslizan por pistas perfectamente preparadas a través de valles nevados. Y es que allí podrás descubrir rutas de senderismo invernal que atraviesan bellos paisajes montañosos junto a pistas de trineo garantizan la diversión tanto de grandes como de pequeños.
Y para los que prefieran tomarlo con más calma, esta región es un lugar perfecto para disfrutar de la cordial hospitalidad tirolesa y deleitarse con platos típicos como el Kaiserschmarrn o las albóndigas tirolesas.








